La cremación
Es un proceso donde el cuerpo de la persona fallecida después de recibir el responso y la despedida de sus seres queridos, se procede a reducir a cenizas en hornos especiales. Una vez realizada la cremación, las cenizas se colocan en un cofre y es entregada a las familias. El cofre con las cenizas pueden quedar en los Osarios del Cementerio, recinto construido para el resguardo y morada de nuestro Ser Querido, allí se rinde tributo a su memoria y perpetuidad a su recuerdo.
Este proceso se practica desde hace muchos años. Exclusivamente en Japón, donde el 98% de fallecidos son incinerados.
Además la cremación es aceptada por La Iglesia Católica según el código de Derecho Canónico, en el Canon, numero 1.176, Promulgado por la autoridad de Juan Pablo II, dado en Roma, el día 25 de Enero de 1.983.










